Rechazo por el asesinato de Ana Fabricia Córdoba Cabrera

AnaFabriciaCordobaCVarios sectores de la sociedad condenaron el asesinato el pasado 7 de junio de 2011, de Ana Fabricia Córdoba Cabrera, mujer afrodescendiente, integrante de la Ruta Pacífica de las Mujeres, lideresa comunitaria del barrio La Cruz y de la población desplazada que se asentó en esta zona.

Comunicado Ruta Pacífica de las Mujeres, Regional Antioquia.

Mensajes:

CNRR lamenta homicidio de Ana Fabricia Córdoba, líder de desplazados del barrio La Cruz

Medellín, 7 de junio de 2011. La sede regional Antioquia de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR) lamenta y rechaza el homicidio de Ana Fabricia Córdoba Cabrera, líder comunitaria del barrio La Cruz y de la población desplazada que se asentó en esta zona.

Córdoba había perdido de forma violenta a su esposo, varios de sus hijos y hermanos y había sido desplazada desde 2001 de la región de Urabá. Fue asesinada en la mañana de este martes cuando se transportaba en un bus del barrio Santa Cruz.

Fue fundadora, en 2008, de la organización Líderes Adelante por un Tejido Humano de Paz (Latepaz), que acompaña a víctimas del conflicto armado. Y era una reconocida integrante de la Ruta Pacífica de las Mujeres.

El pasado mes de abril, durante el encuentro del Comité Metropolitano de Derechos Humanos, realizado en la Alcaldía de Medellín, denunció amenazas contra su vida.

La Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación solicita a las autoridades competentes el esclarecimiento de este delito y que se lleve a juicio a los responsables de este lamentable hecho. Y envía un saludo de condolencia a la familia de Ana Fabricia y a todas las personas allegadas que acompañaban sus sueños y trabajo por una sociedad más justa.

--

LLORAMOS POR ANA FABRICIA CÓRDOBA CABRERA

por PIEDAD CÓRDOBA*

A pesar de una realidad maquillada mediáticamente que nos dice que aquí ya no pasa nada hoy nos toca volver a llorar. Esta vez, es por una mujer negra, de extracción popular, que sufrió en vida en carne propia de los rigores de la guerra.

Hoy nos toca volver a llorar, más que por la pariente oriunda del Chocó, por una valiente que se sobrepuso al desplazamiento del que fuera víctima en 2001, tras la pérdida de su esposo y algunos de sus hijos en la Urabá violenta de las épocas en que el Ex Presidente Alvaro Uribe Vélez fue gobernador en Antioquia y en la que se pavoneaban impunemente los paramilitares, arropados en la legalidad que les daba las Convivir.

Hoy nos toca llorar por ANA FABRICIA CÓRDOBA CABRERA una madre que, a pesar de haber perdido recientemente a su joven hijo Jonathan Arley Ospina Córdoba en un extraño incidente con la Policía, no le temblaba la voz para exigir desde el barrio La Cruz en las comunas Nororientales de Medellín, respeto y dignidad para las mujeres cuya situación les obliga a medigar alimentos en las plazas de mercado de la ciudad para alimentar a los suyos.

Lloramos porque nos duele la muerte de una lidereza de Poder Ciudadano en Medellín que no temía a las amenazas. Hemos perdido a una excepcional mujer cuyos desvelos eran en favor de la comunidad desde Latepaz, la organización comunitaria que fundó para trabajar por el mejoramiento de la calidad de vida de los y las desplazados y demás víctimas de la violencia invisibilizada, en una ciudad que es todo, menos equitativa y humana.

Nos entristece la partida temprana y violenta de ANA FABRICIA, porque recuerda que no estamos a salvo ni siquiera en el anonimato de un bus urbano; porque rememora la necesidad de acabar el conflicto en el que vivimos; porque demuestra lo poco que sirve denunciar ante la Vicepresidencia de la República y el Ministerio del Interior lo que aún sucede en las calles de barrios populares y, porque el luto en su memoria, nos lleva a exigir la conformación urgente del Comité Metropolitano de Derechos Humanos para implementar medidas de seguridad para los y las líderes que participan en los procesos de reclamación de tierras en la ciudad de Medellín, en el departamento de Antioquia y en Colombia.

Hoy en medio del llanto, solicitamos a la sociedad un grito de condena, y a quienes ejercen puestos de autoridad una rápida investigación y una justa sanción de este asesinato, al tiempo de que sean fortalecidos los programas de protección de los líderes amenazados en todo el territorio nacional.

Descanso en su tumba para ANA FABRICIA CÓRDOBA, y jamás olvido a quienes han ofrendado su vida por la reconciliación y la paz.

*Abogada, Defensora de Derechos Humanos y lidereza de Colombianas y Colombianos por la Paz.

--

Comunicado de prensa Casa de la Mujer

La Casa de la Mujer se une al rechazo por el asesinato de  Ana Fabricia Córdoba Cabrera, y a la exigencia al Estado colombiano para que investigue y sancione a quienes perpetraron dicho crimen.

Bogotá junio 8 de 2011. Algunas veces parece que la violencia escogiera a sus víctimas. Quizás ese sea el caso de Ana Fabricia Córdoba Cabrera, una mujer negra, desplazada en el 2001, que aunque logró sobrevivir del genocidio contra la Unión Patriótica en la región de Urabá, no dejó de sufrir la muerte de muchos de sus familiares, entre ellas, la de su esposo, Dalmiro Ospina Moreno, y sus hijos, Carlos Mario y Jonathan Arley Ospina Córdoba.

Ana Fabricia, vivía en el barrio La Cruz, donde residían más de 3.500 personas desplazadas de diferentes sitios del departamento, esta líder trabajó conjuntamente con la Ruta Pacífica de las Mujeres y otras organizaciones sociales de la ciudad, era indiscutiblemente una líder reconocida, respetada y admirada en la comunidad.

A sus 51 años de edad, Córdoba, había denunciado amenazas contra su vida, así lo reconoció la Comisión Nacional de Reconciliación y Reparación, regional Antioquia,  sin embargo, como suele suceder en nuestro país, su voz no fue escuchada, y solo hasta hoy, cuando la peor de las violencias llegó a su vida, se empiezan a oír palabras de solidaridad y reconocimiento. La Casa de la Mujer desaprueba y reprocha la negligencia del Estado, que de haber actuado de acuerdo con su responsabilidad de garante de la vida y los derechos humanos de mujeres y varones, habría podido evitar que hoy estuviéramos despidiendo a una mujer que con ahínco y dignidad supo sobrellevar su situación de pobreza, dolor y desplazamiento.

Hoy, “La Negra”, como era conocida Ana Fabricia, ya no está. La pérdida de su vida nos recuerda que en Colombia los/las defensores y defensoras de derechos humanos tienen que morir para que otra vez volvamos a EXIGIR JUSTICIA .

Equipo Casa de la Mujer

--

COMUNICADO 01

Eulalia Yagarí González

Medellín 8 de Junio 2011

Hoy es un día más de profunda tristeza en esta ciudad de Medellín debido al asesinato de  La compañera Fabricia Córdoba  defensora de  los derechos de los desplazados y luchadora por que se les diera  las tierras. Considero que es una gran pérdida que queda sumida en el silencio de esta Medellín que día tras día deja su saldo de líderes asesinados en la impunidad.

Manifiesto mis condolencias a su familia y  rechazo públicamente  este tipo de actos que obstaculizan la lucha por los derechos humanos.  Fue una mujer perseguida desde que tuvo que huir de Uraba en 2001 cuando asesinaron a sus hijos y a su esposo. A pesar de esta terrible  situación la compañera Fabricia vino a Medellín a luchar y a denunciar convirtiéndose en la líder de un grupo de desplazados en el barrio La Cruz.

En Medellín sus últimos días fueron tortuosos, luego de denunciar sus amenazas ante el comité metropolitano de derechos humanos y ante la alcaldía de Medellín en 2010 debió convertirse nuevamente en una desplazada urbana para encontrar la muerte en estas horribles circunstancias. Demando de las autoridades claridades sobre los móviles y responsables de este horrible asesinato.

Eulalia Yagarí González

Diputada Asamblea Departamental

De la ASI

--

ASOCIACION CIUDAD DE MUJERES

Prometeo robo el Fuego a los dioses y se lo entrego a los hombres y ese fuego era la vida,  ese fuego era calor, amor, fuerza, grandeza, triunfo.............. hoy a ANA FABRICIA le han apagado su fuego, pero se alza en el triunfo ......... que no se detengan los relojes, que no se apaguen los semáforos, que no paren el vuelo las aves, ella no HA MUERTO, porque su obra se levanta en medio del fuego del triunfo de todas aquellas mujeres que han asumido el compromiso  humano, social y político de la lucha por los derechos humanos, que dirán y harán:  ella era nuestro norte, nuestra guía y seguirán  de pie para que su legado no se pierdan y ni el miedo que corrompe, ni los cañones que silencian podrán parar el fuego que prendió en  sus corazones.

Las mujeres y lideresas de la COMUNA15 GUAYABAL, se suman al dolor que deja esta perdida seguras que su legado no muere con ella, para sus amigas y compañeras un abrazo fraterno, para su familia unas felicitaciones enormes  tuvieron con ustedes una maravillosa ser humana,  y a la SOCIEDAD : Lloren; Rasguen en sus vestiduras porque  se ha ido, ya no estará más, ya no tendrán a quien perseguir, a quien ultrajar, a quien maltratar. ella ha triunfado y todos sus agresores incluyendo a sus asesinos han perdido, porque ella vive en nosotras.

ASOCIACION CIUDAD DE MUJERES.........presente

Comuna 15 Guayabal

--

DENUNCIA PÚBLICA

Las Organizaciones abajo firmantes, denunciamos ante la comunidad nacional e internacional el asesinato del que fue víctima la líder comunitaria ANA FABRICIA CÓRDOBA CABRERA, quien pertenecía a la Asociación Líderes Hacia Adelante Por Un Tejido Humano de Paz (LATEPAZ), a la Mesa Interbarrial de Desconectados y a la Ruta Pacífica de las Mujeres en la ciudad de Medellín, Antioquia.

ANTECEDENTES

ANA FABRICIA llegó a Medellín hace cerca de una década huyendo de las matanzas cometidas por grupos paramilitares de las que fueron víctimas varios de sus familiares en la región del Urabá, desde entonces se asentó como desplazada en el barrio La Cruz de la comuna tres (Manrique).

Desde esa época, ANA FABRICIA denunció con claridad los hechos y exigió se investigara a los responsables. Por su calidad de líder comunitaria, inmediatamente se vinculó a diferentes procesos organizativos de desplazados y de mujeres en el barrio La Cruz y en la ciudad de Medellín.

En el año 2002 se inició el proceso de paramilitarización en los barrios de Medellín, entre ellos La Cruz y La Honda, denunciando ANA FABRICIA CÓRDOBA estos hechos y la connivencia de la fuerza pública con los grupos paramilitares.

Particularmente la señora CÓRDOBA fue clara en señalar a miembros de la Policía pertenecientes a la Estación de San Blas (Manrique) de apoyar la estructura paramilitar en la zona, además de cometer actos de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes contra jóvenes del barrio, entre ellos a uno de sus hijos.

Estas denuncias le acarrearon persecuciones, señalamientos y amenazas que fueron denunciados ante los Organismos de Control de la ciudad, la Alcaldía de Medellín y la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Suboficina Medellín.

A raíz de las persecuciones de las que fue objeto, fue víctima de un montaje judicial en el año 2004, como supuesta colaboradora de la guerrilla de las FARC y como consecuencia de ello, estuvo dos meses privada de la libertad en la cárcel del Buen Pastor, siendo finalmente absuelta de los cargos.

Posteriormente, su hijo CARLOS MARIO OSPINA fue asesinado, hecho del que ANA FABRICIA también culpaba a la Policía del barrio La Cruz por las constantes persecuciones y maltratos de los que CARLOS MARIO había sido objeto con sus otros dos hijos, también por parte de agentes policiales.

La señora ANA FABRICIA CÓRDOBA denunció constantemente a la Policía de la ciudad por actos de intimidación en su contra. Denunció en varias ocasiones el allanamiento a su vivienda sin orden judicial a altas horas de la noche acusándola de proteger a grupos armados. En otras ocasiones, civiles también entraron a su casa a intimidarla. Por lo anterior se veía obligada a dormir en diferentes casas por fuera del barrio como medida para proteger su vida.

A finales del año 2009  fue acreedora de un subsidio de vivienda por ser madre cabeza de familia desplazada y adquirió una vivienda en el barrio Popular de la comuna uno de la ciudad, situación que no mejoró del todo su seguridad pues denunciaba que la vivienda estaba ubicada en un sector muy conflictivo de la comuna, y las amenazas en su contra no cesaron.

El 7 de julio de 2010 fue asesinado su hijo JONATAN ARLEY OSPINA CORDOBA de 19 años de edad. Desde ese mismo instante ANA FABRICIA denunció a la policía del barrio La Cruz como la responsable del hecho, a raíz de ello cursa actualmente una investigación en La Fiscalía.

HECHOS

Desde la muerte de JHONATAN ARLEY y sus consecuentes denuncias, la señora ANA FABRICIA fue objeto de reiteradas Amenazas por parte de desconocidos.

La Policía Metropolitana del Valle del Aburrá le propuso a ANA FABRICIA la práctica de un Análisis de Riesgo, que únicamente implica una evaluación para eventuales medidas de chequeo de seguridad, por parte del órgano policial.

ANA FABRICIA se negó a dicho análisis, por la desconfianza que le generaba los antecedentes que señalan a la Policía como el organismo que siempre la persiguió a ella y a su familia.

En la sesión del Comité Metropolitano de Derechos Humanos, realizada en el mes de abril de 2011, ANA FABRICIA hizo de público conocimiento las amenazas de las que era víctima.

El día 7 de junio de 2010, ANA FABRICIA CÓRDOBA fue asesinada cuando se movilizaba en un bus de la ruta Santa Cruz, por un hombre que le disparó en la cabeza con un arma con silenciador, quien  después emprendió la huida.

El asesinato de ANA FABRICIA CÓRDOBA, evidencia la constante persecución y agresión contra los y las líderes comunitarias que trabajan en las diferentes regiones del país. Pese a todas las denuncias es clara la negligencia de parte de las autoridades que no le garantizaron la vida.

Desde julio de 2010 hasta abril de 2011 se han registrado 206 agresiones individuales contra defensores y defensoras, de los cuales 34 han sido asesinatos. En el mismo periodo, 127 organizaciones sociales o de derechos humanos fueron víctimas de algún tipo de agresión que puso en riesgo la vida e integridad de sus miembros y obstaculizó la labor legítima y legal de defensa de los derechos humanos[1]

EXIGIMOS

Se adelanten las investigaciones pertinentes, que logren esclarecer los hechos, móviles y autores materiales e intelectuales de este asesinato.

Que el Estado Colombiano brinde garantías reales a los líderes comunitarios, defensores de derechos humanos y víctimas del conflicto armado en Colombia.

Que se garantice la vida y la integridad de los familiares sobrevivientes de la señora ANA FABRICIA CÓRDOBA

Suscriben,

Corporación Jurídica Libertad

Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos –Seccional Antioquia-

Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado –Capítulo Antioquia-

Colectivo de Derechos Humanos Semillas de Libertad CODEHSEL

 

Medellín, 8 de junio de 2011

Mesa interbarrial de desconectados de Medellín 


No callarás jamás.
Luchadora nació del dolor de una madre, de una hija, de una hermana
sometida a padecer desde siempre la dureza de la guerra.
Y emprendió camino, llevando consigo de un lugar a otro sus seres
amados, los que le arrancaron.
Carga el peso de grandes ausencias y sigue caminando; siendo ejemplo
de los suyos, sus hermanos, de quienes llegaron hace más de 500 años.
Vuela y retumba su voz alegre, denuncia y anuncia que han de cambiar
los tiempos, que habrán de pagar los culpables tantos muertos, tantos
destierros…
Pero en esta ciudad y en estos tiempos,  por la verdad que arde, es
que uno a uno llaman al olvido, a la desesperanza, tratando de detener
lo inevitable;
intentando reducir nuestras fuerzas y nuestros sueños.
Nacerás otra vez luchadora
fruto del dolor de una madre,
de un hijo, de una hermana…
Y contigo Fabricia no callaremos, ni detendremos nuestra marcha alegre,
nuestro será el amanecer.

La Mesa Interbarrial de las y los desconectados de Medellín, queremos
solidarizarnos  y acompañar a  los familiares y amigos de nuestra
aventurera ANA FABRICIA CORDOBA CABRERA, asesinada el día de ayer en
el barrio Santa Cruz.

Su vida de lucha, sus denuncias, sus propuestas y espíritu de justicia
permanecerán con nosotros. “Mujer Aventurera” como se nombraba, aportó
y seguirá aportando a la Mesa Interbarrial. Estarás en nuestros
recuerdos con tu espíritu afro y alegre. Ana fabricia una mujer
desplazada con sus penas y dolores, siempre fuerte y si miedo, dedico
su vida a luchar por LA DIGNIDAD.

 

 

 


 

 

 

 

Subscribe