{"id":6515,"date":"2021-06-01T17:13:58","date_gmt":"2021-06-01T22:13:58","guid":{"rendered":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/\/serie-de-cronicas\/"},"modified":"2021-06-10T16:50:37","modified_gmt":"2021-06-10T21:50:37","slug":"serie-de-cronicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/","title":{"rendered":"Serie de Cr\u00f3nicas"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><img decoding=\"async\" height=\"195\" width=\"252\" src=\"\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/\/wp-content\/uploads\/images\/stories\/noticias\/cronicasmujeres.jpg\" alt=\"cronicasmujeres\" style=\"float: left; margin: 4px;\" \/>Peri\u00f3dicamente en este sitio se publicar\u00e1n las Cr\u00f3nicas de Mujeres: <em><strong>Encontrar valor para continuar viviendo,<\/strong><\/em> una serie de 7 cr\u00f3nicas sobre violencias contra las mujeres.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Anamaria Bedoya Builes, Betty C\u00e1rdenas Moreno, Diana Isabel Duque Mu\u00f1oz, Gilma Montoya G\u00f3mez, Nathalia Castro G\u00f3mez, Patricia Nieto Nieto y Paula Camila Osorio Lema, fueron las escritoras de historias propias y ajenas, de mujeres que logran hallar un ala de esperanza en medio de las distintas violencias por las que han pasado.\u00a0 <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta semana: <strong>Que nadie te arrebate la felicidad.<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><br \/>\n<\/span><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Que nadie te arrebate la felicidad<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Por: Anamaria Bedoya Builes<\/strong><strong> <\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Las dos hijas y Humberto dorm\u00edan. Delfalina, como todas las noches, agarr\u00f3 el machete y un costal. Sali\u00f3 de la finca, camin\u00f3 por el cafetal, extendi\u00f3 el costal como lecho, se acost\u00f3, mir\u00f3 al cielo y busc\u00f3 a la luna, le habl\u00f3: \u201cEsta vida as\u00ed no puede seguir, yo no puedo seguir viviendo as\u00ed \u2014lo repet\u00eda como un mantra, con los brazos extendidos\u2014 Luna, t\u00fa eres mi compa\u00f1era, t\u00fa me tienes que guiar para salir adelante\u201d. Regresaba a la finca, desvelada, con los ojos peque\u00f1os, como dos nueces, hipnotizados por una fuerza que le dec\u00eda que vivir no era lo que ella hac\u00eda.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A la una de la madrugada estaba en la cocina, preparando el desayuno para 19 trabajadores que llegaban a las cuatro de la ma\u00f1ana. Tambi\u00e9n les ten\u00eda que empacar el almuerzo y el algo. Humberto, el esposo, con quien se cas\u00f3 a los 16 sin saber qu\u00e9 era eso de ser esposa, se iba con todos los trabajadores para el monte. Sin darle un beso, sin decirle adi\u00f3s. Despu\u00e9s, lo mismo de siempre: alimentar ese par de ni\u00f1as que ella no entend\u00eda c\u00f3mo y por qu\u00e9 salieron de su vientre, luego coger un costal lleno de ropa sucia e ir a la quebrada a lavarla.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u201cCuando llegaba a la quebrada, met\u00eda los pies en el agua y lloraba por ah\u00ed hasta medio d\u00eda y dec\u00eda: yo por qu\u00e9 me cas\u00e9, sin estudiar, para esto. Hasta que me quedaba dormida y luego me levantaba toda quemada por el sol. Y lavaba y lloraba. Met\u00eda el trapo a la quebrada y ve\u00eda como el agua se llevaba la espuma: \u00a1Dios m\u00edo, aqu\u00ed se van mis ilusiones! Pero no, yo tengo que salir adelante; hablaba y hablaba. La espuma se la lleva el agua y por all\u00e1 se purifica. Yo tambi\u00e9n, alg\u00fan d\u00eda, me quiero purificar. Por ah\u00ed a las cinco de la tarde terminaba de lavar la ropa, cuando ve\u00eda de lejos a esos trabajadores y a Humberto, sent\u00eda una rabia. Me entraba para la cocina, ese era mi refugio. \u00c9l empezaba: \u00a1Delfa! la comida, el fresco, la merienda, no serv\u00eds para nada, \u00a1Delfa!\u201d, cuenta Delfalina, sentada en un pupitre, en la terraza de su casa, frente a su jard\u00edn florecido. Recuerda cuando ten\u00eda 24, ahora que tiene sesenta.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Su tiempo transcurr\u00eda en la opresi\u00f3n de la soledad y los insultos de Humberto. Ella nunca protestaba, guardaba silencio tal como se lo ense\u00f1\u00f3 su madre, su obligaci\u00f3n era obedecerle al esposo en todo. Se refugi\u00f3 en la naturaleza, cuidaba patos, gallinas, marranos, conejos. Guiada por la intuici\u00f3n, les curaba las heridas, les ayudaba a parir; supo que era una fortaleza, que ella si era capaz de hacer algo, que Humberto estaba equivocado cada que le repet\u00eda que no serv\u00eda para nada.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un d\u00eda Humberto se fue para Medell\u00edn porque estaba enfermo, Delfalina se qued\u00f3 sola al mando de todos los trabajadores y sus dos hijas. \u00c9l le mand\u00f3 a decir con su mam\u00e1 que vendiera los animales y que se fuera para Medell\u00edn, que \u00e9l hab\u00eda conseguido trabajo en una carnicer\u00eda. Cinco meses tard\u00f3 en vender todo, los animales eran suyos, pero la plata que le dieron por ellos se la ten\u00eda que entregar a Humberto, porque \u00e9l dijo. Lleg\u00f3 a la ciudad, por primera vez, a la dos de la tarde. Humberto no estaba en el terminal. Ella amarr\u00f3 a sus ni\u00f1as con una cuerda a su cintura, porque le dijeron que se las pod\u00edan robar, y esper\u00f3 hasta las seis de la tarde, cuando apareci\u00f3 por fin Humberto.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u201cNos fuimos a vivir a Castilla a una pieza de una t\u00eda de \u00e9l. Desde que yo llegu\u00e9, le dijo a la t\u00eda que yo iba a ser la sirvienta de ella. \u00c9l nunca tomaba la opini\u00f3n de lo que yo hablaba, \u00e9l siempre me dec\u00eda: usted no hable, usted es una boba ah\u00ed, usted es una monta\u00f1era que nunca sabe nada. Yo era encerrada en la cocina, no pod\u00eda ni salir a la cera\u201d recuerda Delfalina. En las noches \u00e9l hac\u00eda lo de siempre, \u201cyo me acostaba y ah\u00ed mismo llegaba y me dec\u00eda: volt\u00e9ese haber. Se montaba y ah\u00ed mismo se bajaba. \u00c9l me violaba, yo no entend\u00eda lo que \u00e9l me hac\u00eda\u201d.\u00a0 As\u00ed pasaron dos a\u00f1os y qued\u00f3 en embarazo de su tercera hija.\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cuando la barriga le crec\u00eda y se le pon\u00eda dura, se daba cuenta que estaba en embarazo, se odiaba, no sab\u00eda c\u00f3mo pasaba. \u201cPara qu\u00e9 hijos\u00a0 \u2014se lamentaba\u2014, si la vida es para sufrir. Y \u00e9l me dec\u00eda: vos que no serv\u00eds para nada, no me das sino mionas. Ahora es que me doy cuenta de que el hombre es el que define el sexo\u201d. Cuando naci\u00f3 la ni\u00f1a se fueron a vivir donde otra familiar que al ver como lloraba Delfalina le dijo que no fuera boba, que planificara. Le explic\u00f3 c\u00f3mo, la llev\u00f3 al centro de salud, le compr\u00f3 las pastillas. Feliz. No m\u00e1s hijos. Estaba feliz.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Arrendaron una casa en el Popular N\u00famero Uno. Don Anselmo, el due\u00f1o, le dijo a ella que \u00e9l ten\u00eda un local peque\u00f1o para que montara un negocio. Se entusiasm\u00f3 y esper\u00f3 a Humberto para contarle. \u201cComo uno toda decisi\u00f3n se la ten\u00eda que consultar al marido, le cont\u00e9 y me dijo: pendeja, qu\u00e9 se cree, una monta\u00f1era como vos que va a ser capaz de montar un negocio, \u00bfusted conoce la plata? Usted no sirve para nada\u201d. Al otro d\u00eda, apenas vio a don Anselmo, le dijo que s\u00ed, que Humberto le hab\u00eda dado permiso. Fue donde don Alirio, un vecino que ten\u00eda tienda, le dijo que ella tambi\u00e9n quer\u00eda montar una, pero que no ten\u00eda c\u00f3mo surtir. \u00c9l le fi\u00f3 seis gaseosas, seis panes y un paquete de cigarrillos. Esa tarde vendi\u00f3 todo, seis meses despu\u00e9s su tienda era la m\u00e1s grande del barrio. Humberto no le dec\u00eda nada, pero le exig\u00eda la mitad de la plata de lo que ella vendiera, que porque \u00e9l mandaba en la casa.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Tanta atenci\u00f3n le puso al negocio que se le olvidaron las pastillas de planificar. Qued\u00f3 en embarazo por cuarta vez. Naci\u00f3 un ni\u00f1o. Ella, con el beb\u00e9 en las manos, le dec\u00eda al doctor que no quer\u00eda m\u00e1s hijos, \u00e9l le dijo que pod\u00eda operarla pero con la firma de marido. Ella, la que no serv\u00eda para nada, le dijo esa noche a Humberto, el hombre de la casa, que quer\u00eda ver c\u00f3mo era su firma, que ella solo le conoc\u00eda mamarrachos. Ofendido, le estamp\u00f3 cuatro firmas en una hoja. \u201cCuando yo me hice esa operaci\u00f3n, sent\u00ed que la vida me sonre\u00eda. Miraba las estrellas, el sol y la luna. No m\u00e1s hijos, qu\u00e9 felicidad\u201d, recuerda.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Delfalina so\u00f1aba con tener una casa propia, se la imaginaba de tres pisos y con un negocio. Un d\u00eda don Anselmo le dijo que estaba vendiendo un lote unas cuadras arriba, val\u00eda cinco mil pesos. Ella no pod\u00eda de la dicha, ten\u00eda una plata ahorrada, pod\u00eda comprarlo. Pero ten\u00eda que consultarle al marido. \u201cPor la noche le dije a Humberto: \u00bflo vamos a comprar? Otra vez sal\u00eds con pendejadas, yo no s\u00e9 quien le mete a usted eso en la cabeza, yo no me voy a poner a comprar nada Delfa, porque usted es muy llevaba de su parecer\u201d. Delfa le dijo que s\u00ed a don Anselmo, que Humberto le dio permiso.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">A punta de convites construy\u00f3 la casa, le dec\u00eda a los vecinos que ella les cocinaba y ellos le constru\u00edan. El marido, apenas vio que era en serio, le dijo que le ten\u00eda que dar una parte de ese lote para que la mam\u00e1 hiciera su casa. Ella dijo que s\u00ed. Despu\u00e9s de meses de trabajo, hab\u00edan levantado una casa de tres pisos. Puso una tienda de abarrotes, revuelter\u00eda, carnicer\u00eda y en el tercer piso mont\u00f3 una mesa de billar. Las hijas ya estaban grandes, le ayudaban con el negocio.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pero otra vez, como si no tuviera derecho a la felicidad y Humberto estuviera ah\u00ed para record\u00e1rselo, la tranquilidad le era arrebatada. \u00c9l cada d\u00eda llegaba con una mujer diferente, delante de sus hijas. Delfalina protestaba. \u201c\u00c9l me dec\u00eda, esta es mi casa, ac\u00e1 mando yo. A m\u00ed eso me martirizaba. Trabajar uno tanto y este hombre no ser capaz de tener siquiera un aliciente con uno, de decir vos sos una mujer que vale mucho\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Supo que su sufrimiento era el destino que repet\u00edan muchas mujeres. El presidente de la acci\u00f3n comunal del barrio le dijo que iban a pavimentar la calle, que le ayudara a conseguir personas que trabajaran en la obra. \u201cYo reun\u00ed varias vecinas y por medio del trabajo empez\u00e1bamos a conversar: es que esos maridos no sirven para nada, es que esos maridos viven echados, es que esos maridos miren con la una y con la otra y nosotras en la casa trabajando. Y yo les dec\u00eda, s\u00ed, por eso es que a los hombres no les gusta que la mujer se consiga una amiga, porque ah\u00ed se les acaba la bobita de la casa. La bobita de la casa empieza a reflexionar y a darse de cuenta que esa no es la vida\u201d. Despu\u00e9s de que terminaron la calle, todas continuaron reuni\u00e9ndose en FEPI, una fundaci\u00f3n del barrio.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pens\u00f3 que quiz\u00e1s el problema era estar en casa, viendo como el marido se burlaba de ella, entonces se fue a trabajar a una f\u00e1brica de colchones en el municipio de Caldas. Como recib\u00eda un sueldo, Humberto le dijo que \u00e9l no volver\u00eda a mercar. Con toda la responsabilidad de su casa encima, madrug\u00f3 durante seis a\u00f1os para ir a trabajar como obrera, mientras en casa el marido se beb\u00eda y acababa con el negocio. La resistencia de Delfalina se quebraba. Aunque se alejara de casa por unas horas sufr\u00eda lo mismo.\u00a0<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" height=\"378\" width=\"400\" src=\"\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/\/wp-content\/uploads\/images\/stories\/noticias\/ilustra1.jpg\" alt=\"ilustra1\" style=\"float: right; margin: 4px;\" \/><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Renunci\u00f3, volvi\u00f3 a casa, con la esperanza que todo pod\u00eda cambiar, que Humberto alg\u00fan d\u00eda ser\u00eda otro. \u00c9l realmente era otro. \u201cSe hab\u00eda vuelto muy malo, se hab\u00eda juntado con una gallada del barrio y \u00e9l se cre\u00eda un sardino. Se manten\u00eda lleno de anillos de oro y de pulseras. Ten\u00eda dos rev\u00f3lveres y dos celulares. Sal\u00eda con los sardinos a robar y los transportaba en un carro\u201d dice.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Estaba sola, sus hijas se hab\u00edan casado, segu\u00eda participando de las reuniones con las mujeres en FEPI, conoci\u00f3 la corporaci\u00f3n Vamos Mujer, aprendi\u00f3 de sus derechos y de la violencia que sufr\u00edan las mujeres, \u201ctodo lo que nos dec\u00edan sobre el maltrato, era como si eso ya estuviera\u00a0 escrito en m\u00ed\u201d. Pero ella solo esperaba que Humberto cambiara. A \u00e9l se le termin\u00f3 la dicha cuando la Polic\u00eda lo detuvo junto a los dem\u00e1s ladrones y los conden\u00f3 a tres a\u00f1os de c\u00e1rcel.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Y ah\u00ed estaba Delfalina, marcada con un \u201cjuntos hasta que la muerte nos separe\u201d, visit\u00e1ndolo en la c\u00e1rcel, llev\u00e1ndole comida, lav\u00e1ndole la ropa. Dividida entre \u00e9l y lo que ella deseaba. Empez\u00f3 a estudiar en las noches: \u201cEso era una felicidad, yo pon\u00eda la mano as\u00ed en el pupitre, ese era el sue\u00f1o m\u00edo, yo quer\u00eda estar en esta silla escribiendo y mirando para el tablero, yo no sal\u00eda a recreo ni nada. Como no sab\u00eda casi escribir, escrib\u00eda tan despacio, miraba una letra y la otra. Estudi\u00e9 tres a\u00f1os, eso no lo borro de mi mente porque me llen\u00f3 de satisfacci\u00f3n\u201d, pensaba tambi\u00e9n, que de pronto \u00e9l a verla inteligente la querr\u00eda un poco.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Un d\u00eda de visita en la c\u00e1rcel, una se\u00f1ora la detuvo antes de verse con Humberto. Le dijo: \u201cSe\u00f1ora, usted es muy bobita, usted viene un domingo y despu\u00e9s viene la otra. Yo he visto como la trata de mal a usted. Y a la otra la carga\u201d. Delfalina al ver a Humberto le dijo: \u201cHagamos de cuenta que nunca en la vida pas\u00f3 nada, empecemos de cero, vamos a hacer una familia, pero eso s\u00ed Humberto, vos vas a ser un hombre distinto\u201d. Y \u00e9l: \u201cEsta tan boba, qu\u00e9 se est\u00e1 creyendo, toda la vida me ha conocido as\u00ed. Toda la vida he tenido mujeres, he sido jugador, bebedor. \u00bfPor qu\u00e9 no seguimos igual? De todos modos usted siempre es la primera y la otra es la segunda\u201d. \u201cPues yo no quiero ser ni la primera ni la segunda, de ahora en adelante se acab\u00f3 todo\u201d le dijo ella. \u201cQu\u00e9 vas a ser vos capaz Delfa, vos como has sido de boba toda la vida. Usted no es capaz de nada\u201d, dijo \u00e9l. \u201cSabe qu\u00e9 Humberto, hasta hoy vine a visitarlo y haga de cuenta que hoy estoy muerta y enterrada en el cementerio. Y sal\u00ed y me puse triste. Luego pens\u00e9: no m\u00e1s y no m\u00e1s Delfa \u00a1Ya! De hoy en adelante sos libre.\u00a0 Y as\u00ed fue, al pie de la letra de ah\u00ed en adelante\u201d relata.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ella quer\u00eda una separaci\u00f3n por lo legal, \u00e9l quer\u00eda la mitad de los bienes de Delfalina, pero no sospechaba que ella ten\u00eda toda la fuerza que hab\u00eda oprimido durante a\u00f1os y un esp\u00edritu que se negaba a envejecer en el desasosiego. Ella gan\u00f3 la pelea, lo que era suyo nadie se lo volver\u00eda a arrebatar. Con otras mujeres fund\u00f3 la Asociaci\u00f3n Luna Llena, para cultivar la confianza, para replicar sus historias de vida y que otras mujeres entiendan que deben ser aut\u00f3nomas y cortar con aquello que las haga sufrir. En la terraza de su casa, contempla las monta\u00f1as del occidente y a las nubes gordas que anuncian la lluvia, recuerda un sue\u00f1o que se le repite desde su infancia: \u201cDe las monta\u00f1as se desbordan las quebradas por cuatro esquinas. Yo corro y cuando el agua me va a alcanzar salgo volando por encima de las monta\u00f1as, por los \u00e1rboles, por las nubes. Miro abajo, todo queda serenito, tranquilo\u201d, sonr\u00ede, sus ojos de nuez siguen vislumbrando la serenidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Anamaria Bedoya Builes<\/strong><strong> \u00a0<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Estudiante de Octavo Semestre de Periodismo en la Universidad de Antioquia. Ha sido Asesora del Concurso <em>Voces y silencios de mujeres trabajadoras<\/em> de La Escuela Nacional Sindical entre 2008 y 2010. Tambi\u00e9n se ha desempe\u00f1ado como Reportera en <em>Ecodiversos<\/em>, la Revista <em>Camineros<\/em>, el Peri\u00f3dico <em>De La Urbe<\/em> y <em>La Hoja<\/em>. Sus cr\u00f3nicas han sido galardonadas en los Premios <em>Emisi\u00f3n<\/em> 2008 de la Universidad de Antioquia y en las <em>Becas a la Creaci\u00f3n y a la Cultura<\/em> en 2010 de la Alcald\u00eda de Medell\u00edn.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cr\u00f3nicas de Mujeres <\/span><\/span><strong><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>Encontrar valor para continuar viviendo<\/em><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Una producci\u00f3n de la Corporaci\u00f3n Vamos Mujer<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Coordinaci\u00f3n General: Sandra Valoyes Villa<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Revisi\u00f3n de Textos:\u00a0Patricia Nieto Nieto<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ilustraciones: Lina Rada Betancur<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Apoya: Cordaid<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Peri\u00f3dicamente en este sitio se publicar\u00e1n las Cr\u00f3nicas de Mujeres: Encontrar valor para continuar viviendo, una serie de 7 cr\u00f3nicas sobre violencias contra las mujeres. Anamaria Bedoya Builes, Betty C\u00e1rdenas Moreno, Diana Isabel Duque Mu\u00f1oz, Gilma Montoya G\u00f3mez, Nathalia Castro G\u00f3mez, Patricia Nieto Nieto y Paula Camila Osorio Lema, fueron las escritoras de historias propias y ajenas, de mujeres que\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[67],"tags":[],"class_list":["post-6515","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-destacados"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Serie de Cr\u00f3nicas - Corporaci\u00f3n Vamos Mujer<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Serie de Cr\u00f3nicas - Corporaci\u00f3n Vamos Mujer\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Peri\u00f3dicamente en este sitio se publicar\u00e1n las Cr\u00f3nicas de Mujeres: Encontrar valor para continuar viviendo, una serie de 7 cr\u00f3nicas sobre violencias contra las mujeres. Anamaria Bedoya Builes, Betty C\u00e1rdenas Moreno, Diana Isabel Duque Mu\u00f1oz, Gilma Montoya G\u00f3mez, Nathalia Castro G\u00f3mez, Patricia Nieto Nieto y Paula Camila Osorio Lema, fueron las escritoras de historias propias y ajenas, de mujeres que\u2026\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Corporaci\u00f3n Vamos Mujer\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/corporacionvamosmujer\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-06-01T22:13:58+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-06-10T21:50:37+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"interservicios\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@vamosmujer\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@vamosmujer\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"interservicios\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo estimado de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"14 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/\"},\"author\":{\"name\":\"interservicios\",\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#\/schema\/person\/73c725b063a99ae86912b9d53eef794a\"},\"headline\":\"Serie de Cr\u00f3nicas\",\"datePublished\":\"2021-06-01T22:13:58+00:00\",\"dateModified\":\"2021-06-10T21:50:37+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/\"},\"wordCount\":2708,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#organization\"},\"articleSection\":[\"Destacados\"],\"inLanguage\":\"es-CO\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/\",\"url\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/\",\"name\":\"Serie de Cr\u00f3nicas - Corporaci\u00f3n Vamos Mujer\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#website\"},\"datePublished\":\"2021-06-01T22:13:58+00:00\",\"dateModified\":\"2021-06-10T21:50:37+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-CO\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Serie de Cr\u00f3nicas\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#website\",\"url\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/\",\"name\":\"Corporaci\u00f3n Vamos Mujer\",\"description\":\"Vamos Mujer\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es-CO\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#organization\",\"name\":\"Corporaci\u00f3n Vamos Mujer\",\"url\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-CO\",\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/logo_vamos-07.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/logo_vamos-07.png\",\"width\":911,\"height\":231,\"caption\":\"Corporaci\u00f3n Vamos Mujer\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/corporacionvamosmujer\/\",\"https:\/\/twitter.com\/vamosmujer\",\"https:\/\/www.instagram.com\/corporacionvamosmujer\/\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCAc-qitYba-Hv0QWSaB04pA\/featured\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#\/schema\/person\/73c725b063a99ae86912b9d53eef794a\",\"name\":\"interservicios\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-CO\",\"@id\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/dc41fba5f498a0a02255d3045e81c2b8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/dc41fba5f498a0a02255d3045e81c2b8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"interservicios\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/\"],\"url\":\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/author\/interservicios\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Serie de Cr\u00f3nicas - Corporaci\u00f3n Vamos Mujer","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Serie de Cr\u00f3nicas - Corporaci\u00f3n Vamos Mujer","og_description":"Peri\u00f3dicamente en este sitio se publicar\u00e1n las Cr\u00f3nicas de Mujeres: Encontrar valor para continuar viviendo, una serie de 7 cr\u00f3nicas sobre violencias contra las mujeres. Anamaria Bedoya Builes, Betty C\u00e1rdenas Moreno, Diana Isabel Duque Mu\u00f1oz, Gilma Montoya G\u00f3mez, Nathalia Castro G\u00f3mez, Patricia Nieto Nieto y Paula Camila Osorio Lema, fueron las escritoras de historias propias y ajenas, de mujeres que\u2026","og_url":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/","og_site_name":"Corporaci\u00f3n Vamos Mujer","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/corporacionvamosmujer\/","article_published_time":"2021-06-01T22:13:58+00:00","article_modified_time":"2021-06-10T21:50:37+00:00","author":"interservicios","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@vamosmujer","twitter_site":"@vamosmujer","twitter_misc":{"Escrito por":"interservicios","Tiempo estimado de lectura":"14 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/"},"author":{"name":"interservicios","@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#\/schema\/person\/73c725b063a99ae86912b9d53eef794a"},"headline":"Serie de Cr\u00f3nicas","datePublished":"2021-06-01T22:13:58+00:00","dateModified":"2021-06-10T21:50:37+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/"},"wordCount":2708,"publisher":{"@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#organization"},"articleSection":["Destacados"],"inLanguage":"es-CO"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/","url":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/","name":"Serie de Cr\u00f3nicas - Corporaci\u00f3n Vamos Mujer","isPartOf":{"@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#website"},"datePublished":"2021-06-01T22:13:58+00:00","dateModified":"2021-06-10T21:50:37+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-CO","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/serie-de-cronicas\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Serie de Cr\u00f3nicas"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#website","url":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/","name":"Corporaci\u00f3n Vamos Mujer","description":"Vamos Mujer","publisher":{"@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es-CO"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#organization","name":"Corporaci\u00f3n Vamos Mujer","url":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-CO","@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/logo_vamos-07.png","contentUrl":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/logo_vamos-07.png","width":911,"height":231,"caption":"Corporaci\u00f3n Vamos Mujer"},"image":{"@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/corporacionvamosmujer\/","https:\/\/twitter.com\/vamosmujer","https:\/\/www.instagram.com\/corporacionvamosmujer\/","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCAc-qitYba-Hv0QWSaB04pA\/featured"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#\/schema\/person\/73c725b063a99ae86912b9d53eef794a","name":"interservicios","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-CO","@id":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/dc41fba5f498a0a02255d3045e81c2b8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/dc41fba5f498a0a02255d3045e81c2b8?s=96&d=mm&r=g","caption":"interservicios"},"sameAs":["https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/"],"url":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/author\/interservicios\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6515"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6515"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6515\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7668,"href":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6515\/revisions\/7668"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}