{"id":6531,"date":"2021-06-01T17:14:01","date_gmt":"2021-06-01T22:14:01","guid":{"rendered":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/\/cronica-la-ventana\/"},"modified":"2021-06-10T16:50:44","modified_gmt":"2021-06-10T21:50:44","slug":"cronica-la-ventana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/cronica-la-ventana\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica: La Ventana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em><img decoding=\"async\" src=\"\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/\/wp-content\/uploads\/images\/stories\/noticias\/cronicasmujeres.jpg\" alt=\"cronicasmujeres\" style=\"float: left; margin: 4px;\" height=\"195\" width=\"252\" \/>La Ventana <\/em>es la quinta historia\u00a0que traemos\u00a0a este sitio web\u00a0y que conforma el proyecto de Cr\u00f3nicas de Mujeres: <strong><em>Encontrar valor para continuar viviendo,<\/em><\/strong> una serie de 7 cr\u00f3nicas sobre violencias contra las mujeres. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Anamaria Bedoya Builes, Betty C\u00e1rdenas Moreno, Diana Isabel Duque Mu\u00f1oz, Gilma Montoya G\u00f3mez, Nathalia Castro G\u00f3mez, Patricia Nieto Nieto y Paula Camila Osorio Lema, fueron las escritoras de historias propias y ajenas, de mujeres que logran hallar un ala de esperanza en medio de las distintas violencias por las que han pasado. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\">Esta semana: <strong>La Ventana<\/strong>.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"> <\/span><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La Ventana<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><em><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En memoria de mi infancia y todos sus muertos. <\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En memoria de mi pap\u00e1 y la fortaleza de mi madre.<\/span><\/span><\/em><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"> <\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Por:<\/strong> <strong>Diana Isabel Duque Mu\u00f1oz<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Se le pos\u00f3 en la cara y despert\u00f3 aliviada. Se sent\u00f3 en la cama mientras miraba con placer las mu\u00f1ecas esparcidas en el suelo, la puerta del cuarto cerrada. Todo hab\u00eda sido mentira. El aire parec\u00eda estar lleno de nuevo, su cabello largo ca\u00eda sobre los hombros cubriendo la pijama rosada. El cuarto estaba como lo recordaba y abajo la Negra hac\u00eda el aseo de la casa.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Vio sus pies colgando y los levant\u00f3 con terror, porque el diablo viv\u00eda bajo la cama; record\u00f3 la vez que estaba medio dormida en el suelo, casi metiendo la cara en el plato de sopa fr\u00eda y \u00e9l asom\u00f3 su cola levantando las faldas del tendido. Le pareci\u00f3 escuchar de nuevo su risa maldadosa que le quer\u00eda desprender el coraz\u00f3n. Empez\u00f3 a sacudir la cama esperando una se\u00f1al de su presencia y pens\u00f3 en las noches en que \u00e9l sacaba sus manos para alcanzarla mientras ella se escurr\u00eda hacia el centro, incapaz de gritar. O las veces que gritaba pero el diablo ahogaba sus gritos.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Trat\u00f3 de sobreponerse porque al pap\u00e1 no le gustaban las ni\u00f1as mimadas. El rayo de sol ya se hab\u00eda tomado\u00a0 el cuarto y en un arranque de valent\u00eda se lanz\u00f3 de un brinco al suelo, dispuesta a correr. Para su alivio el diablo ya hab\u00eda salido. Empez\u00f3 a tender la cama y recoger las mu\u00f1ecas; quedaban pocos minutos, esperaba que no fuera demasiado tarde. Le pareci\u00f3 recordar que en la madrugada el pap\u00e1 hab\u00eda salido despu\u00e9s de llegar oliendo a cuero, hierro, licor y polvito blanco, y le hab\u00eda pegado a la mam\u00e1. Sinti\u00f3 de nuevo que se le sal\u00eda el coraz\u00f3n al recordar la sangre y vidrios rotos en el suelo. De madrugada, la mam\u00e1 le hab\u00eda pedido que se despertara, pero no estaba segura, le hab\u00eda dicho algo\u2026 no recordaba nada, tal vez solo era un sue\u00f1o.<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/\/wp-content\/uploads\/images\/stories\/noticias\/Ilustra3.jpg\" alt=\"Ilustra3\" style=\"float: right; margin: 4px;\" height=\"517\" width=\"300\" \/><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Saltaba de un lado a otro tomando las cosas que empacar\u00eda para el viaje: los tenis, las medias, pijama, toalla, varias mudas de ropa. \u00bfCu\u00e1l mu\u00f1eca llevaba? Susana la miraba, era la \u00fanica que parec\u00eda viva, el resto permanec\u00edan inertes. Le faltaba un zapato, tal vez estar\u00eda en el patio pero si iba a buscarlo, la Negra se enterar\u00eda de que pretend\u00eda llevarla, as\u00ed que mejor la dejaba descalza.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfY si \u00e9l volv\u00eda? Lo dese\u00f3 como siempre con una mezcla de amor y miedo. A\u00f1or\u00f3\u00a0 las veces que se levantaba y \u00e9l estaba en la cama, con el televisor encendido y se acostaba a su lado mientras la mam\u00e1 preparaba el desayuno. Tambi\u00e9n le gustaba ir a las fincas, los restaurantes y las fiestas\u2026 aunque esas siempre terminaban en problemas. Pens\u00f3 un tanto nost\u00e1lgica que eran pocos los d\u00edas del chocolate en la cama, porque la mayor\u00eda del tiempo eran como el d\u00eda de hoy: nadie estaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">El d\u00eda anterior alguien hab\u00eda lanzado una nueva amenaza y la familia se desintegraba. El pap\u00e1 desaparec\u00eda y ella ir\u00eda con su madre a alg\u00fan lugar apartado donde no pudieran alcanzarlas las garras de la ciudad.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Corri\u00f3 a la ventana para cerciorarse: la moto no estaba. Afuera las vecinas ten\u00edan el jard\u00edn lleno de ollitas y mu\u00f1ecas; ni siquiera sab\u00eda c\u00f3mo se llamaban, notaba que exist\u00edan porque escuchaba sus gritos en el patio de la casa y volv\u00eda a verlas cada a\u00f1o, cuando la mam\u00e1 las invitaba a sus fiestas de cumplea\u00f1os: iban por su pedazo de torta, la porci\u00f3n de helado y las sorpresas y luego sal\u00edan a jugar en la acera. Mientras, ella se encerraba en su cuarto a escuchar la m\u00fasica hasta la madrugada, cuando los amigos del pap\u00e1 sal\u00edan borrachos a continuar en otra parte y la mam\u00e1 se acostaba a su lado, cerraba la puerta con llave y a veces lloraba. El resto del tiempo jugaba sola en su cuarto.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">\u00bfD\u00f3nde estar\u00eda \u00e9l? Pens\u00f3 en llamarlo pero sab\u00eda que no lo encontrar\u00eda, dese\u00f3 pedirle al muchacho de los domicilios que le trajera una bolsa con mecato, pero record\u00f3 que no deb\u00eda usar el tel\u00e9fono. Lo extra\u00f1aba. Trat\u00f3 de alcanzar la vista hasta una de las casas vecinas pero los \u00e1rboles no dejaban. Buscaba en vano las evidencias del muerto de la noche anterior pero la urbanizaci\u00f3n estaba tranquila y solitaria. La ciudad florec\u00eda como si nada: el cielo azul imp\u00e1vido, las nubes flotaban, el sol brillaba&#8230; Cuando se acord\u00f3 de la muerte, se le vino a la mente el olor a tierra \u00e1cida y h\u00fameda que ten\u00eda el cr\u00e1neo de la exhumaci\u00f3n del t\u00edo Nano. Lo hab\u00edan desaparecido y enterrado en una fosa com\u00fan. No pod\u00eda evitar concentrarse en las cuencas de sus ojos, cuyos vac\u00edos le hac\u00edan una eterna pregunta innombrada. Por eso no le gustaban los zapatos de mafalda, porque siempre se los pon\u00edan para ir a los velorios donde sus t\u00edas regordetas la ba\u00f1aban en l\u00e1grimas y la sobaban hasta el cansancio. Le gustaban los cementerios, siempre le despertaban un placer extra\u00f1o, como la esperanza d\u00e9bil de encontrar en su aire a todas las personas que ya no estaban. Buena parte de la familia y los amigos se hab\u00eda ido a vivir al cementerio donde sol\u00edan visitarlos o hab\u00edan desaparecido; se preguntaba cu\u00e1ndo los volver\u00eda a ver, porque todav\u00eda no iba a la escuela para aprender el significado de \u201cnunca m\u00e1s\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Baj\u00f3 de la ventana. El uniforme de la guarder\u00eda cubr\u00eda la lonchera azul. Dese\u00f3 escuchar la chapa de la puerta abri\u00e9ndose y a la mam\u00e1 subiendo las escalas a toda prisa. Pens\u00f3 en el pueblo, se imagin\u00f3 sentada a la ventana del bus mirando complacida las calles que se quedaban atr\u00e1s&#8230; atr\u00e1s el all\u00e1 donde los ni\u00f1os aparec\u00edan descuartizados en la calle y la gente ten\u00eda miedo de las bombas y las balas, mientras una nube triste se quedaba en la casa de la que hu\u00edan nuevamente. Se preguntaba qu\u00e9 har\u00eda el diablo solo en la casa y sent\u00eda terror por sus mu\u00f1ecas, pero le alegraba irse de nuevo, le gustaba ir a esa casa de campo para dormir al lado de la mam\u00e1 \u2013los \u00fanicos momentos en que se sent\u00eda segura y pl\u00e1cida-, adem\u00e1s, bajo esa cama no viv\u00eda el diablo, lo que siempre la tranquilizaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">La casa de la mina era la mejor, record\u00f3 divertida la vez que sopl\u00f3 las cenizas del fog\u00f3n y las gallinas, que hab\u00edan estado comiendo las sobras del suelo, hicieron un esc\u00e1ndalo y terminaron alborotando una nube que se asent\u00f3 sobre el cabello, la ropa y las caras perplejas. O la vez que los trocitos de papel sobre las tumbas se volvieron sangre y nadie le crey\u00f3 cuando cont\u00f3: todas las mentiras ten\u00edan ahora memoria en sus brazos, un ara\u00f1\u00f3n tras otro la fueron silenciando. Anhel\u00f3 el olor a humo y naranjas, el mecato que compraban cuando caminaban hasta el pueblo y las mu\u00f1ecas feas pero vivas que ten\u00edan las ni\u00f1as de la casa.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En la mina jugaba en vagones de madera que transportaban el carb\u00f3n, pescaba buchonas, cog\u00eda naranjas e invocaba esp\u00edritus en la bodega de las herramientas. Lo que m\u00e1s le gustaba era sentarse en las noches al lado de la mam\u00e1 y su amiga Marina, que contaban una y otra vez los recuerdos de la infancia. En las ma\u00f1anas, a las cuatro, Marina despachaba a su esposo que se iba a trabajar y la casa empezaba a oler a humo y tierra h\u00fameda que la hac\u00eda extra\u00f1ar su casa. Se preguntaba entonces, d\u00f3nde estar\u00eda el pap\u00e1. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Odiaba regresar: cuando volv\u00eda el diablo hab\u00eda vinagrado los tomates, la casa estaba desordenada, la mu\u00f1eca siniestra con la rosa en la mano lloraba, las botellas de licor y los rastros del polvo blanco \u2013que encalambraba la lengua- estaban esparcidos por toda todas partes y el diablo hab\u00eda sembrado gusanos en la comida, la cocina y el suelo. Todo apestaba. La casa estaba sombr\u00eda y el pap\u00e1 no estaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Entonces volv\u00edan las tardes eternas, sentada al lado de los bafles del equipo escuchando emisoras aburridas y m\u00fasica cl\u00e1sica. Terminaba dormida, en el suelo, entre la nube de humo de la comida. Se despertaba cuando le tiraban agua en la cara y lloraba enfurecida mientras la sentaban con las piernas abiertas y le pon\u00edan el plato de sopa. La mayor\u00eda de las veces sol\u00eda dormirse sobre la comida y alguna vez meti\u00f3 la cara en un plato de frijoles y pis\u00f3 el arroz. El remedio fueron las inyecciones de complejo B que le pusieron en varios atentados cuando andaba desprevenida. Eso, sin contar con las tardes terribles en que preparaban leche de soya y la sentaban castigada con una taza que deb\u00eda tomarse para poder recuperar la libertad. Entonces, el olor de la soya le daba nauseas y el sabor le revolv\u00eda las entra\u00f1as, mientras lloraba indignada. Alguna vez escap\u00f3 al suplicio y se encerr\u00f3 en el ba\u00f1o de donde la sacaron horas despu\u00e9s, vencida por el sue\u00f1o. Hab\u00eda aprendido a esconderse horas enteras, lo que generalmente no era necesario porque las se\u00f1oras del servicio no se daban cuenta. Por eso, irse de la ciudad era lo que m\u00e1s le gustaba, en el campo todo cambiaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ya hab\u00eda terminado de empacar. Deb\u00eda ser medio d\u00eda, ten\u00eda hambre. La mam\u00e1 deb\u00eda estar por regresar, pero no se escuchaban rastros de la Negra, tal vez estaba planchando o preparando la comida. Decidi\u00f3 jugar un rato en silencio como siempre, imaginando las conversaciones de las mu\u00f1ecas hasta que se qued\u00f3 dormida.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Se despert\u00f3 de un brinco, so\u00f1aba que estaba dormida sobre una escala y se volteaba para caer en la otra. Estaba acostada sobre el suelo, ten\u00eda fr\u00edo y la cara en un charco de su propia saliva, marcada por el relieve de las baldosas. Todo estaba en silencio, el aire se sent\u00eda vac\u00edo como cuando hab\u00eda un nuevo muerto. Los \u00faltimos rayos de sol entraron por la ventana y se apagaron sin previo aviso, as\u00ed que el terror de haber dormido mucho tiempo la invadi\u00f3, tal vez la Negra se hab\u00eda ido y el diablo ya estaba bajo la cama o esperaba escondido en cualquier rinc\u00f3n de la casa. Tom\u00f3 a Susana que estaba a su lado y trat\u00f3 de sentirse acompa\u00f1ada pero la mu\u00f1eca ya no la miraba, hab\u00eda tomado el aspecto vac\u00edo de las dem\u00e1s, la sacudi\u00f3 y la abraz\u00f3 pero cuando volvi\u00f3 a mirarla era un zapato que arroj\u00f3 espantada. Sinti\u00f3 dolor en los huesos, aunque record\u00f3 a la mam\u00e1 diciendo que esto era normal: estaba creciendo.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Los minutos se hicieron eternos. Nadie llegaba, ten\u00eda miedo de salir del cuarto y encontrarse con el diablo, entonces las sombras empezaron a moverse. El sentimiento de abandono que la invad\u00eda todos los d\u00edas cuando la dejaban en la guarder\u00eda se apoder\u00f3 de ella y empez\u00f3 a llorar aunque sab\u00eda que nadie la escuchaba, hab\u00eda aprendido que gritar no serv\u00eda de nada. Llam\u00f3 a la mam\u00e1, al pap\u00e1, pero temi\u00f3 que el diablo la escuchara y se burlara de ella.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Intent\u00f3 abrir la puerta del cuarto pero para su sorpresa no la encontr\u00f3 por ninguna parte. Llor\u00f3, llam\u00f3. Y entonces se paraliz\u00f3 al saber que no estaba segura de nada y no supo si dormida o despierta pero su cuarto dej\u00f3 de existir y las paredes tomaron un tono gris. Las mu\u00f1ecas desaparecieron junto con su casa, su familia y su vida\u2026 tal vez hab\u00eda pasado mucho tiempo y hab\u00eda llegado sin saberlo al tiempo del \u201cnunca m\u00e1s\u201d. Pens\u00f3 en las veces en que se iba la luz en la casa de la abuela: su prima sacaba una grabadora de pilas y le pon\u00eda la canci\u00f3n que tanto la aterrorizaba: \u201cun hombre que iba por un camino, que quiz\u00e1 a su casa le conduc\u00eda, llevaba consigo una pala y en la mitad del camino un hoyo abri\u00f3\u2026 \u00bfqu\u00e9 entierra usted? y el le contest\u00f3: entierro el amor que me quer\u00eda, a la ingrata aquella llamada Mar\u00eda&#8230;\u201d la paraliz\u00f3 el terror como siempre que la escuchaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">No estaba segura si hab\u00eda so\u00f1ado que estaba en casa o so\u00f1aba ahora en otra vida lejos de ella, pero en sue\u00f1o o en la realidad, el cuerpo le hab\u00eda crecido y ya no se conoc\u00eda en el espejo, entonces supo que estaba en cadena perpetua y entendi\u00f3 el brillo triste de los ojos de la mam\u00e1. Rog\u00f3 que esta fuera una simple pesadilla, record\u00f3 las culpas de la sangre que acusaban los ojos sobre ella y trat\u00f3 de despertarse pero no pod\u00eda, ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que esa era toda la realidad que ten\u00eda. Como quien aprende a catar el vino, aprendi\u00f3 a sentir el dolor: un \u00e1cido mordiente en sus venas, un sentimiento destilado, al que no se resisti\u00f3 m\u00e1s y se entreg\u00f3 sin miedo, casi amante.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pidi\u00f3 perd\u00f3n por lo que no sab\u00eda, rog\u00f3 que la dejaran escapar. Pero nadie escuch\u00f3, sus gritos eran mudos, la c\u00e1rcel el cuerpo. Sin espera el zarpazo certero de la oscuridad la envolvi\u00f3 como una tela negra y espesa que todo lo llenaba, asfixi\u00e1ndola lentamente sin vencerla del todo, amordaz\u00e1ndole la cara, meti\u00e9ndose entre su boca y su nariz, bajando por la garganta. Supo aterrorizada que no importaba si llegaba alguien a su lado porque nadie m\u00e1s que ella sab\u00eda lo que le pasaba. Trat\u00f3 de buscar la ventana pero hab\u00eda desaparecido en la oscuridad. Le pareci\u00f3 sin embargo que afuera la vida continuaba, tal vez el sol sal\u00eda y la gente paseaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En un timbrazo de lucidez sinti\u00f3 la certeza de que nadie llegar\u00eda, ni siquiera el diablo. Entonces, se solt\u00f3 en silencio, sin la m\u00e1s m\u00ednima queja, como una de sus mu\u00f1ecas: ya no guardaba m\u00e1s miedo ni sorpresa. Se solt\u00f3 consciente en un universo negro sin estrellas y no sab\u00eda si flotaba o se hund\u00eda: no importaba, ten\u00eda el desenfreno y el \u00e9xtasis de quien no tiene nada que perder. No supo sin embargo, que este era un d\u00eda m\u00e1s y otro llegar\u00eda: el sol entrar\u00eda por la ventana y la ventana le contar\u00eda nuevos cuentos\u2026 le har\u00eda recordar<\/span><\/span><a href=\"#_ftn1\"><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">[1]<\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"> la vida. Mientras tanto dorm\u00eda y la oscuridad la mec\u00eda susurrando la canci\u00f3n de cuna que nunca entend\u00eda: la vida, ni\u00f1a, es tan solo un sue\u00f1o de la muerte, un sue\u00f1o, un sue\u00f1o, un sue\u00f1o\u2026<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Olvida.<\/span><\/span><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" style=\"FONT-FAMILY: \"><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">[1]<\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"> Recordar es volver a pasar por el coraz\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Diana Isabel Duque Mu\u00f1oz<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Estudiante de \u00faltimo semestre de Antropolog\u00eda en la Universidad de Antioquia, tesis <strong><em>Historia Oral del Movimiento Feminista en Medell\u00edn 1970-2010<\/em><\/strong>. Ha sido Colaboradora de los peri\u00f3dicos <em>El Colombiano<\/em> y <em>Gente<\/em> de Bel\u00e9n. Ha participado en publicaciones de la Alcald\u00eda de Medell\u00edn y Comfenalco Antioquia; y en procesos de periodismo alternativo en el peri\u00f3dico <em>Ori\u00f3n<\/em> y <em>El Taller<\/em>. Fue finalista del Concurso Internacional de Relato Breve <em>Tinta Fresca<\/em>, el Concurso Nacional de Cuento <em>RCN<\/em> y el Concurso <em>Mujeres J\u00f3venes Talento<\/em> de Medell\u00edn. En la actualidad hace parte de los grupos <em>Cultura, Violencia y Territorio;<\/em> y <em>Rituales y Construcci\u00f3n de Identidad<\/em>, del Instituto de Estudios Regionales de la Universidad de Antioquia. Adem\u00e1s es Coordinadora del sitio web <em>Estudios de G\u00e9nero en Am\u00e9rica Latina<\/em> (<\/span><\/span><a href=\"http:\/\/www.antropologiadegenero.com\/\"><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">www.antropologiadegenero.com<\/span><\/span><\/a><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">).<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Cr\u00f3nicas de Mujeres <strong><em>Encontrar valor para continuar viviendo<\/em><\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\">Una producci\u00f3n de la Corporaci\u00f3n Vamos Mujer<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Coordinaci\u00f3n General: Sandra Valoyes Villa<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Revisi\u00f3n de Textos:\u00a0Patricia Nieto Nieto<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ilustraciones: Lina Rada Betancur<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"FONT-SIZE: 12pt\"><span style=\"FONT-FAMILY: trebuchet ms,geneva\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Apoya: Cordaid<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: trebuchet ms,geneva;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Ventana es la quinta historia\u00a0que traemos\u00a0a este sitio web\u00a0y que conforma el proyecto de Cr\u00f3nicas de Mujeres: Encontrar valor para continuar viviendo, una serie de 7 cr\u00f3nicas sobre violencias contra las mujeres. Anamaria Bedoya Builes, Betty C\u00e1rdenas Moreno, Diana Isabel Duque Mu\u00f1oz, Gilma Montoya G\u00f3mez, Nathalia Castro G\u00f3mez, Patricia Nieto Nieto y Paula Camila Osorio Lema, fueron las escritoras\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pgc_meta":"","footnotes":""},"categories":[67],"tags":[],"class_list":["post-6531","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-destacados"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cr\u00f3nica: La Ventana - Corporaci\u00f3n Vamos Mujer<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/vamosmujer.org.co\/sitio\/cronica-la-ventana\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cr\u00f3nica: La Ventana - Corporaci\u00f3n Vamos Mujer\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La Ventana es la quinta historia\u00a0que traemos\u00a0a este sitio web\u00a0y que conforma el proyecto de Cr\u00f3nicas de Mujeres: Encontrar valor para continuar viviendo, una serie de 7 cr\u00f3nicas sobre violencias contra las mujeres. 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